Y que me coja
y me mate
cada vez que piense así.
Porque pienso como pienso,
y no puedo dejar de pensar,
y es la forma en como pienso
la que me hace quererme degollar.
Pensaba que podría,
pero es que no puedo,
no soy capaz.
He intentado aceptarme a mí misma pero no me gusta como soy.
He intentado cambiar, pero no puedo.
Tampoco puedo mentir. No puedo mentir diciendo que me siento bien.
Tampoco puedo decir que me siento mal porque entonces se desencadena toda la mierda. Y sale toda la mierda por mi boca, manos y labios, toda la mierda de mi cabeza, de esta cabeza de mierda que tengo.
Y entonces espero. Me entretengo esperando solución. Pero no hay solución. Me entretengo pensando que todo pasará, pero no pasa. Me entretengo intentando olvidar, pero no puedo. Y así no se me pasa, caballeros.
Es en esos momentos en los que quiero morir por como me siento. Sientes que te odias, que no quieres pensar como piensas. ¿A quién no le gusta como uno piensa? Pues a mí me pasa. Me odio a mí misma.
Encerrarme yo sola en mi habitación a oscuras y no moverme en mucho tiempo. Pero de qué me sirve huir si de quien pretendo huir sigue dentro de mí y soy yo. Soy yo. Y me odio.
Y seguiré perdiendo a gente que quiero, y todo por ser como soy. Cuando naces con pensamientos extraños, ¿qué puedes hacer? Eres así. Pero no quieres ser así. ¿Y si cambias? ¿Qué hacer? No hallo solución y la desesperanza se alberga en mi corazón. Y eso que soy positiva y sé que cosas buenas vendrán, pero cuando me siento como me siento, en serio, me quiero morir. Desaparecer. Yacer con mi estado anímico, y no joder la vida a nadie más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario